Auditorías Energéticas EN 16247/ISO 50002

La auditoría energética según la norma EN 16247 o su equivalente ISO 50002 es un análisis técnico de eficiencia energética. Es una serie de procedimientos con los cuales se buscan identificar potenciales de ahorro y el uso óptimo de la energía en los procesos productivos. Todas las empresas con más de 250 empleados o ingresos por más de 50 millones de Euros al año están obligadas a realizar una auditoría energética según la normativa europea .  

 

La ventaja de esta metodología es que puede proporcionar las bases para la posterior implementación de un sistema de gestión energética según la norma internacional ISO 50001. 

 

En general las fases de una auditoría energética son:

 

Recopilación de datos

  • Facturas energéticas
  • Registros del cliente
  • Características de los equipos e instalaciones
  • Planos: diagramas de flujo, esquemas …
  • Auditorías o estudios anteriores
  • Propuestas de terceros
  • Propuestas del cliente
  • Mediciones puntuales e instrumentos de campo
  • Monitorización de consumos

Contenido de la Auditoría Energética

  • Suministros energéticos
  • Contabilidad energética
  • Análisis de las instalaciones
  • Instalaciones horizontales
  • Proceso: fundición, químico, papelero, inyección de plásticos, …
  • Indicadores energéticos
  • Propuestas de mejora
  • Análisis del Coste de Ciclo de Vida en lugar de periodos de amortización
  • Recomendaciones generales y buenas prácticas

Somos auditores energéticos certificados y autorizados para dar cumplimiento a la directiva europea 2012/27/UE y su norma europea EN 16247 / ISO 50002 respecto a auditorías energéticas.


Ahorros energéticos

La industria es uno de los sectores de la sociedad que más necesitan ahorrar energía. En el sector del transporte es muy importante el ahorro de combustible. Por otra parte, el diseño de edificios debe considerar, por ejemplo, aislamientos o la construcción de espacios que miren al sur para que en los días de invierno llegue más calor solar a los recintos, etc.

 

Dependiendo del área que estemos analizando, el potencial de ahorro puede llegar hasta un 70%. Un claro ejemplo es la iluminación. Otros sólo alcanzarían un máximo del 25% como en los sistemas de ventilación. Estos son valores meramente teóricos, que tienen que ser revalidados tras análisis in situ.

 

Otras veces, todo el potencial no puede ser aprovechado debido a necesidades específicas del cliente o simplemente por cuestiones legales respecto a parámetros de calidad de aire.

 

En conclusión, sólo tras un análisis de la situación real en la que se encuentra la empresa, potenciales de ahorro reales pueden ser identificados.

 

Verificamos estos ahorros de acuerdo a los lineamientos de diferentes metodologías como los protocolos EVO, las guías ASHRAE o la nueva norma internacional ISO 50015.